Más amen y menos amén

El chaval se había escrito las palabras que tenía que leer en la misa. Pero como no dominaba los signos ortográficos, no acentuó el amén final de su discurso. Los feligreses, conmovidos le hicieron caso iniciando una feliz orgía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

dos palabras y un destino... diferente. Soy Belén, pero no entiendo lo de elije perfil. Estoy en una edad que cuantas más opciones me dan, más posibilidades experimento de bloqueo

Joan Feliu Franch dijo...

@Anónimo Creo que es para que se te identifique en los comentarios, si no sales como anónima. Pero pasando.

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