La importancia de las cosas


Encontré desnudos, en el baño, a mi chica y a mi mejor amigo.
- Váyanse de aquí ya mismo - les dije enfadado.
- ¡Ay, Joan! ¡Perdóname, por favor, no sé qué me pasó, fue...!
- ¡Fuera, cojones!
- Joan... yo sé que tú a María la quieres mucho, pero esto que pasa entre nosotros es...
- ¡¡¡Que os vayáis, por favor, en serioooo!!!
- Tenemos que hablar - insistió ella.
- ¡Hablemos después! - grité, y los empujé fuera del baño.
Para asegurarme unos minutos de paz, cerré la puerta con llave.
- No sé cómo pudimos... pobre Joan...
- No puedo creer lo que hicimos, María... somos unas basuras, unos...
- ¿Os podéis callar? ¡Necesito concentrarme!
Cuando te estás cagando te das cuenta de la verdadera importancia de las cosas. 

1 comentarios:

jinquer dijo...

AY!! Dónde quedaron las buenas costumbres de cagar en compañía?

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