El niño se había quedado
despierto toda la noche esperando a Santa Claus. Por fin, el hombre de
rojo cayó por la chimenea. ¡Santa! exclamó el pequeño. "Lo
siento chico", suspiró Santa, sacando un revólver de su bolsillo, "pero
ahora que me has visto, voy a tener que matarte."
1 comentarios:
En realidad era Tarantino vestido de Santa.
Metafóricamente todos los niños mueren al saber como es el mundo en realidad. Pero eso hace las Navidades enormemente mejores, llenas de dulces nostalgias.
Feliz nostalgia y mucha paz, guarda el revolver ¡coño!.
Publicar un comentario