Crac
Cuando me desperté esta mañana, al desperezarme, todas mis articulaciones hicieron crac, crac, lo que significa es que más que un viejo lo que soy es un crocanty.
Lección del canario
Cuando un canario se niega a cantar puedes hacer tres cosas: retorcerle el cuello; chillarle al oído; o esperar a que cante. Sólo la tercera funciona, así que es la opción más sabia... y la menos cansada. Reflexiona.
Soy Satán
Hoy he atropellado a una ardilla. He visto por el retrovisor cómo sufría, así que he dado marcha atrás para acabar con ella. No era una ardilla. Era un gatito. Los niños a los que pertenecía han visto como atropellaba a su gatito. Dos veces. ahora, para dos seres humanos, soy la personificación del demonio.
10
Su número de la suerte era el 10, así que el 10 de octubre (10) de 2010 fue al hipódromo en el autobús número 10, entró a las 10 de la mañana justas, se acercó a la ventanilla 10 y apostó 10 euros al caballo número 10. Llegó el décimo.
Conferencia
Tenía una conferencia sobre un tema complicado, tedioso. Además no estaba en mi mejor día. Cuando terminé, pregunté si alguien quería que le aclarase alguna duda. Desde el fondo se oyó una voz que decía: ¿Qué hora es más o menos? Fue lo más interesante del día.
Cuestión de género
Que en lugar de un cargo público, sea una carga pública, no es únicamente una cuestión de género.
Indulto
Si el gurrumillo de polvo de debajo del sofá se resiste a subirse con la escoba al recogedor por tres veces, merece el indulto.
Revisión franquista
Si Francisco Franco hubiera fumado porros, ahora lo recordaríamos como Paquito el Chocolatero.
Política
Algunos creen que su política es tan válida siempre... como lo era cuando Dios se les apareció para dictársela.
Supermercado
Siempre soñé con entrar en un supermercado y preguntarle a la cajera en qué año estamos, y a su respuesta salir gritando: ¡Funcionó!
Cuentos cada día
Sin un cuento cada día, como todo el mundo, el sultán se hubiese muerto. (Declaraciones en exclusiva de Scherezade).
Mártir o asesino
Quien no esté dispuesto a violar de vez en cuando sus principios está destinado a ser mártir o asesino.
Placeres de la vida
Encontrarte dinero en el bolsillo de un pantalón, que habías olvidado haber puesto allí, es uno de los grandes placeres de la vida.
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