Cierto día, una pulga que vivía en un perro dijo a sus compañeras: Una
vez yo oí decir que si uno se ubica en determinados puntos del cuerpo y ejerce
presión al tiempo, puede tomar el control de cualquier animal, llámese gato,
perro u hombre, hará lo que uno quiera. Propongo que hagamos grupos de a
cincuenta pulgas, cada grupo tomará los puntos nerviosos más sensibles del
perro, haremos guardia todo el día y cuanto llegue el veterinario tomaremos las
posiciones y al tiempo todos pensaremos en que el perro muerda al veterinario,
esos impulsos nerviosos subirán hasta su cerebro y tal cual sucederá. A la
mañana siguiente cuando llegó el veterinario no pasaron cinco segundos sin que
éste huyera despavorido después del cruento ataque que le propicio el
animal.
La pulga fue levantada en brazos, por primera vez habían vencido al exterminador. Pero ese fue sólo el comienzo, pues decidieron seguir conquistando nuevos territorios y desde entonces no se sabe a ciencia cierta porqué en todos los países del mundo lo gobiernos han dictado medidas proteccionistas a favor de las pulgas, consideradas hoy en día patrimonio natural de la humanidad.
La pulga fue levantada en brazos, por primera vez habían vencido al exterminador. Pero ese fue sólo el comienzo, pues decidieron seguir conquistando nuevos territorios y desde entonces no se sabe a ciencia cierta porqué en todos los países del mundo lo gobiernos han dictado medidas proteccionistas a favor de las pulgas, consideradas hoy en día patrimonio natural de la humanidad.
Un
cert dia, una puça que vivia en un gos digué a les seues companyes: Una vegada
jo vaig sentir dir que si un s'ubica en determinats punts del cos i exercix
pressió al temps, pot prendre el control de qualsevol animal, cride's gat, gos
o home, farà el que un vullga. Propose que fem grups de a cinquanta puces, cada
grup prendrà els punts nerviosos més sensibles del gos, farem guàrdia tot el
dia i quant arribe el veterinari prendrem les posicions i al temps tots
pensarem que el gos mossegue al veterinari, eixos impulsos nerviosos pujaran
fins al seu cervell i tal qual succeirà. Al matí següent quan va arribar el
veterinari no van passar cinc segons sense que este fugira espantat després del
cruent atac que li propicià l'animal. La puça va ser alçada en braços, per
primera vegada havien vençut a l'exterminador. Però eixe va ser només el
començament, perquè van decidir continuar conquistant nous territoris i des de
llavors no se sap a ciència certa perquè en tots els països del món el governs
han dictat mesures proteccionistes a favor de les puces, considerades hui en
dia patrimoni natural de la humanitat.
1 comentarios:
así fue como los chupasangre mataron al perro.
Se podría entrar en detalles, pero resultaría pornográfico y de escaso gusto.
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